No sabía si escribir o no este post, y aunque aún no le he dado a "publicar", creo que acabaré haciéndolo. Yo aquí hablo de mi pasión/profesión, no de mis alegrías o penas personales. Además se añade el escribir sobre algo que a alguien puede resultarle morboso. No lo es para mi. Ni deja de serlo. Para mí es algo normal, que debe ser tratado como tal. Y si al final leéis lo que estoy escribiendo, es porque al publicarlo únicamente me importa informaros de mi "ausencia" laboral. Y dejo ya de andarme por las ramas.
El caso es que voy a estar una temporada - espero que corta, pero aún no lo sé - por Pamplona, alejado de castings y oportunidades madrileñas. El responsable es un bultillo que me han detectado. El título del post ya aclara que de lo que hablo parece ser benigno, pero ahora le toca al bulto pasar una serie de castings para que al final le digan en qué papel encaja mejor.
Al final, como las células son de uno mismo, conociéndome, será el típico graciosete un peculiar sentido del humor (en su caso de tumor).
Pero que vamos, que si alguien está pensando en que hay motivos para alarmarse, tiene razón, porque anda que no me queda cuerda para tocar un poco los huevos ni nada. Y, sobre todo, anda que no me quedan proyectos por realizar.
Finalizo con dos cosas. Primero: Espero que nadie interprete lo escrito como algo frívolo. Y de paso mando ánimos a los que de verdad estén sufriendo cualquier tipo de cáncer cabrón.
Segunda: Exactamente por lo último que he escrito, no me considero ni enfermo. Es algo que me va a tener apartado un poco de lo que es mi vida, pero simplemente por cuestión de agenda. Por eso mismo, no me sentiría cómodo con comentarios de ánimo ni similares. La intención de este post era deciros que me ausento un poquillo (aunque espero contaros cositas de vez en cuando), pero no dar lástima.
Se despide hasta pronto este capricornio.
(¿Le daré al final a "publicar" o no?)













